Adriana y yo vinimos a Madrid en busca de sueños.
Un nuevo máster, nuevos amigos… Y bueno, por cosas del destino, encontramos lo que iba a ser un nuevo trabajo. Pero al final resulta que fue mucho más. Gracias a DOG, Ariadna y Roses se hicieron amigas a base de comer todos los días juntas. Encontré una de las mejores amigas que se pueden encontrar gracias a esta oficina de gente buena.
Gracias a los doguis aprendimos que levantarse a las seis o las siete de la mañana muchas veces es lo mejor que te puede pasar en la vida. Encontrar a personas que tienen unos proyectos increíbles y que además nos dejan tirar bolas de nieve por primera vez en horario de trabajo, no tiene precio. Nunca me cansaré de decir que todo lo que han conseguido los "cinco mosqueteros" (Rafa, Antonio, Felipe, Davis y Carlos) es algo grande. Conseguir algo tan grande en la vida es muy importante y hay que echarle mucho morro, por eso, queremos felicitaros, por querer mejorar en mundo cada día un poco más. Nos habéis enseñado que solucionar problemas es más fácil de lo que parece con trabajo, ilusión y ganas.
Y por supuesto, no vamos a olvidarnos de daros las gracias por mil cosas.
Gracias por acogernos en la familidog. No teníais por qué, sólo pudisteis vernos cinco minutos en una entrevista (por cierto la más divertida de mi vida), y aún así nos abristeis la puerta. Y no solo de la oficina, sino de vuestra familia, de vuestro apoyo y de mil cosas más que no sabría nombrar.
Gracias por enseñarnos cosas que ni siquiera sabíamos que existían, por abrirnos los ojos a un mundo nuevo y con muchas posibilidades. Y por supuesto, Txerra, por aumentar nuestra tolerancia musical a nuevas experiencias como Muse, Raphael o incluso AC/DC.
No tiene precio aprender a perfeccionar el “qué quere” o ver el Chupinazo en directo, con chistorras. Tampoco encontrar a gente que siempre tiene algo que contar durante los diez minutos de un cigarro o gente que está dispuesta a explicarte las patas principales de marketing durante una hora.
No sabemos cómo explicar qué ha significado para nosotras pasar por DOG. Muchos sentimientos encontrados (las cosas como son) que siempre terminaban confluyendo en un punto común: los doguis. Hay tantas y tantas cosas que hemos aprendido y sentido que no podemos enumerarlas. Hemos aprendido a tener ganas de venir a trabajar todos los días fuera la hora que fuera, a terminar las cosas que empezamos con la misma ilusón, de estar con nuestros doguiamigos. Porque no sabemos los sentimientos de Txerra, Felipe, Antonio, Luisa, Jota… pero sí sabemos que habéis formado parte de un gran momento de nuestra vida, y además, lo habéis hecho a lo grande.
Jota, ¡seguro que no puedes hacer un reporting de todo lo vivido entre estas paredes!
Pues lo dicho, muchas gracias. Nosotras no vendremos ya el lunes, pero estaremos aquí y estaremos dándolo todo, con Felipe García, con Iñigo Rivas y con quien haga falta. Creo que hemos aportado un cachito a formar esto a lo que llamamos DOG. Esperamos haberlo hecho bien, seguir haciéndolo y que no os olvidéis de nosotras.
Nunca pensé que leer Bambi iba a reportarme tantos beneficios…
Un nuevo máster, nuevos amigos… Y bueno, por cosas del destino, encontramos lo que iba a ser un nuevo trabajo. Pero al final resulta que fue mucho más. Gracias a DOG, Ariadna y Roses se hicieron amigas a base de comer todos los días juntas. Encontré una de las mejores amigas que se pueden encontrar gracias a esta oficina de gente buena.
Gracias a los doguis aprendimos que levantarse a las seis o las siete de la mañana muchas veces es lo mejor que te puede pasar en la vida. Encontrar a personas que tienen unos proyectos increíbles y que además nos dejan tirar bolas de nieve por primera vez en horario de trabajo, no tiene precio. Nunca me cansaré de decir que todo lo que han conseguido los "cinco mosqueteros" (Rafa, Antonio, Felipe, Davis y Carlos) es algo grande. Conseguir algo tan grande en la vida es muy importante y hay que echarle mucho morro, por eso, queremos felicitaros, por querer mejorar en mundo cada día un poco más. Nos habéis enseñado que solucionar problemas es más fácil de lo que parece con trabajo, ilusión y ganas.
Y por supuesto, no vamos a olvidarnos de daros las gracias por mil cosas.
Gracias por acogernos en la familidog. No teníais por qué, sólo pudisteis vernos cinco minutos en una entrevista (por cierto la más divertida de mi vida), y aún así nos abristeis la puerta. Y no solo de la oficina, sino de vuestra familia, de vuestro apoyo y de mil cosas más que no sabría nombrar.
Gracias por enseñarnos cosas que ni siquiera sabíamos que existían, por abrirnos los ojos a un mundo nuevo y con muchas posibilidades. Y por supuesto, Txerra, por aumentar nuestra tolerancia musical a nuevas experiencias como Muse, Raphael o incluso AC/DC.
No tiene precio aprender a perfeccionar el “qué quere” o ver el Chupinazo en directo, con chistorras. Tampoco encontrar a gente que siempre tiene algo que contar durante los diez minutos de un cigarro o gente que está dispuesta a explicarte las patas principales de marketing durante una hora.
No sabemos cómo explicar qué ha significado para nosotras pasar por DOG. Muchos sentimientos encontrados (las cosas como son) que siempre terminaban confluyendo en un punto común: los doguis. Hay tantas y tantas cosas que hemos aprendido y sentido que no podemos enumerarlas. Hemos aprendido a tener ganas de venir a trabajar todos los días fuera la hora que fuera, a terminar las cosas que empezamos con la misma ilusón, de estar con nuestros doguiamigos. Porque no sabemos los sentimientos de Txerra, Felipe, Antonio, Luisa, Jota… pero sí sabemos que habéis formado parte de un gran momento de nuestra vida, y además, lo habéis hecho a lo grande.
Por supuesto, cómo olvidar a los becadogs… ¡Jorge y Shenai! ¿Hace falta que digamos algo? Yo creo, que con todos los taper que hemos comido juntos, todas las risas que nos hemos echado (¡oye, y que nos seguiremos echando!) está todo más que dicho. Por supuesto, aunque tampoco está, Sabela se merece un reconocimiento por empezar con con la I Dinastía Bizcochera de la oficina, y por ser una tía diez.
Y Hontotio, qué decir. Qué "hijoputa" más buena gente. El mejor flashero que he conocido. Solo tengo una cosa que decir... ¡deja ya la biblioteca y vuelve a DOG, que no sé a qué esperas!
Y Hontotio, qué decir. Qué "hijoputa" más buena gente. El mejor flashero que he conocido. Solo tengo una cosa que decir... ¡deja ya la biblioteca y vuelve a DOG, que no sé a qué esperas!
Jota, ¡seguro que no puedes hacer un reporting de todo lo vivido entre estas paredes!
Pues lo dicho, muchas gracias. Nosotras no vendremos ya el lunes, pero estaremos aquí y estaremos dándolo todo, con Felipe García, con Iñigo Rivas y con quien haga falta. Creo que hemos aportado un cachito a formar esto a lo que llamamos DOG. Esperamos haberlo hecho bien, seguir haciéndolo y que no os olvidéis de nosotras.
Nunca pensé que leer Bambi iba a reportarme tantos beneficios…
6 comentarios:
...que no quiero llorar!!!!
Me calasteis hondooooooooooooooo, y ahora me dueleeeee
Es muy bonito (pero los hombres no lloran! xD) que expreseis todo lo q habéis aprendido con nosotros, pero he de decir que a mí lo que realmente me importa es todo lo que he aprendido de y con vosotras y de todos los buenos momentos q hemos pasado en DOGoffice (los d fuera nunca terminarán) y q nunca olvidaré ninguno d ellos...
Nuestros recuerdos de ayer durarán toda una vida. Guardar los mejores, olvidar los demás.
PD: ya sé que os lo he dicho antes, pero poniéndolo aquí queda para la posteridad!! jejeje.
PD2: A Antonio le ha gustado tanto tu escrito que hasta se ha caido!! xD!
Bueno, ahora que ya he tragado saliva (y el diente no se ha movido) puedo comentar sin que se me escapen lagrimillas. Jorge tiene razón, nosotros también tenemos mucho que agradeceros. Yo a Adriana un primer día de 10, acogiéndome como si llevara toda la vida, explicándome todo genial y aclarándome el asunto de la comida en nuestro banquito, que nos ha dado muy buenos momentos.
A Rocío la conocí primero de oídas, por una historia anecdótica y graciosa que me presentaba a una chica genial y divertida y, finalmente, la realidad superó las expectativas.
Os voy a echar mucho de menos y espero que no perdamos el contacto nunca, nunca jamás!
ohhhhh, se os va echar mucho de menos chicas, gracias por todo lo que hemos compartido juntos, espero que sigamos en contacto.
Glub... la emoción llega hasta México!!!! y yo no he podido despedirme, estareis con nosotros en el doggyday?
Publicar un comentario